Ni trabajar más en casa, ni menos fuera

    Es necesario impulsar medidas para evitar el retroceso en igualdad y es muy necesaria la regulación del teletrabajo y de la corresponsabilidad, para impedir el retroceso de los derechos laborales de las mujeres.

    03/06/2020.
    Ni trabajar más en casa, ni menos fuera

    Ni trabajar más en casa, ni menos fuera

    Nos preocupa profundamente que la vuelta a la nueva normalidad sea una vuelta al hogar o al cuidado de las personas por parte de las mujeres en exclusiva. Las tergiversaciones, bulos y mentiras de una derecha extrema conservadora, que quiere que todo cambie para que nada cambie, que continúen los privilegios para los que más tienen, no pagar impuestos, vivir del infortunio del resto, son una gran amenaza y sobre todo cuando quienes lo asumen ponen en el punto de mira el feminismo.

    Son especialmente virulentos los ataques conservadores contra el 8M, que son en realidad un ataque contra el avance en igualdad de las mujeres, en definitiva, contra el feminismo y su defensa de la igualdad entre hombres y mujeres.

    Decimos que “la revolución será feminista o no será” y es cierto. Tanto, que hay quien quiere que esa revolución no se produzca y, aprovechando el momento trágico que estamos viviendo, está trabajando para destruirla y con ello impedir los avances en igualdad, volver atrás y que las mujeres regresen al hogar.

    Por eso es necesario que las salvedades que están ocurriendo por la urgencia sanitaria no se conviertan en habituales. Debe haber medidas para evitar pasos atrás en igualdad y es muy necesaria la regulación del teletrabajo y de la corresponsabilidad, para impedir el retroceso de los derechos laborales y, con ello, de la igualdad.

    La igualdad requiere de recursos y de la pérdida de determinadas prerrogativas de los hombres en el empleo. Por ello, nos preocupa que la nueva sea como la antigua normalidad, en la que las mujeres estemos al frente de los cuidados, al frente de la pandemia, en la primera línea de fuego también en los hogares, con pérdidas laborales más acusadas que la de la otra mitad de la población. Es imprescindible en estos tiempos que corren no relegar la perspectiva de género, el lenguaje inclusivo, las medidas de acción positiva para conseguir la igualdad, que deben estar presentes en todos los actos que nuestro sindicato realice.

    Las personas que ejercen el teletrabajo son trabajadoras de su propia empresa o administración pública y tienen los mismos derechos que en el centro de trabajo. Por tanto, esta práctica no puede suponer la vuelta al hogar por falta de medidas de corresponsabilidad para las mujeres, es decir, no puede servir de excusa para revertir derechos. Debemos conseguir una regulación que siga avanzando en la consecución de derechos laborales para alcanzar una nueva y más igualitaria legislación laboral.

    El mundo del trabajo y la sociedad en la que creemos no pueden consentir una vuelta al hogar de las mujeres, tampoco a través del teletrabajo por no prever medidas de igualdad en la negociación. En lo que respecta a CCOO, no queremos permitir que esto suceda.

    Lo cierto es que nada será igual, hemos cambiado, no sabemos si saldremos de esta crisis siendo mejores, pero, al menos, no queremos ni debemos salir en peores condiciones laborales, con pérdidas de derechos que, por supuesto, dejan en el camino la igualdad real. Por todo ello, decimos: ¡Ni un paso atrás en igualdad!

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