CCOO rindió homenaje a Luis Valdeita

    Con el salón 13 rosas de Lope de Vega, a reventar, la FSC-Madrid, el Sector de Aguas de Madrid, el Sector de Aguas estatal y la sección sindical del Canal de Isabel II rindieron homenaje a un hombre que dedico una buena parte de su vida a defender a la clase trabajadora y a la defensa del agua como un derecho universal.

    29/11/2018.

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    Intervencion de Jose Luis Escribano

    Intervencion de Jose Luis Escribano

    El acto de homenaje conto con la presencia de su familia, su mujer Loli, su hijas, y muchos amigos y familiares, además de una gran presencia de mujeres y hombres del sindicato que le rindieron un sentido homenaje a un hombre, Luis Valdeita que fue un luchador incansable, que sacrificó su carrera profesional y resto muchas horas a su familia, para dedicarse a lo que de verdad sentía y vivía, la defensa de los intereses de las trabajadoras y trabajadores, primero en el Canal Isabel II, y posteriormente en el Sector del Ciclo Integral del Agua en Madrid.

    El homenaje conto con las intervenciones de diferentes personas a titulo individual y de los responsables de la Sección Sindical del Canal de Isabel II, su sección sindical y donde inicio su carrera como sindicalista, del Sector del Ciclo Integral del Agua de Madrid a cargo de su Secretario General, Paco Rivilla, de Fernando Antón Secretario General Estatal del Ciclo Integral del Agua , de David Jabato Secretario General de FSC-Madrid y de Jaime Cedrun Secretario General de CCOO Madrid.

    Durante el homenaje se proyecto un video con un pequeño repaso de su vida, y se hizo entrega de dos recuerdos a la familia uno por parte de la FSC-Madrid y otro por parte del Sector del Ciclo Integral del Agua.

    El homenaje se cerró con la interpretación de la Internacional a cargo de Fernando Antón y Eva Ortiz que tocaron la dulzaina para cerrar un acto cargado de sentimiento, emoción y agradecimiento a una persona que nos ha dejado pero que siempre estará en el recuerdo.

    A continuación reproducimos integro el discurso de Paco Rivilla, Secretario General del Sector de Aguas de FSC-Madrid:

    En ocasiones utilizamos la expresión “no tengo palabras” cuando la emoción nos vence y nos vemos incapaces de expresar un sentimiento. Entonces, si éste está dirigido a una persona es suficiente con abrazarla, besarla, agasajarla con un gesto cariñoso. Desde que físicamente dejaste de estar entre nosotros, querido Luis, ya no tengo sino palabras para expresar lo que siento. Ojalá estuvieras aquí y no tuviera que expulsarlas con voz temblorosa. Ojalá estuvieras aquí y me bastara con un simple abrazo que hiciera innecesario lanzarlas al aire con la tristeza ponzoñosa que llevan consigo. Ojalá estuvieras aquí y todas y todos formáramos una mole que nos eximiera del desaliento que supone hablarte cuando ya no estás. Porque como dice la canción de Pink Floyd que nos acompaña en este acto, somos peces dentro de una pecera y, de pronto, nos hemos quedado huérfanos. Y huérfanos seguiremos nadando, porque no cedemos al desánimo quienes te hemos tenido como maestro. Desde el Ciclo Integral del Agua de Madrid seguiremos tu ejemplo y, con mayor o menor fortuna, sostendremos con orgullo al sector dentro de las Comisiones Obreras, tu segunda casa. No nos medrará la dificultad ni el cansancio. No nos detendrá ni estrechez, ni encrucijada alguna. Seremos constantes, rayanos a la tozudez, como tú nos enseñaste. Porque de nuestra constancia depende la tranquilidad de las trabajadoras y trabajadores del Sector. Quería terminar con las palabras que escribí al recibir la terrible noticia. No son un bálsamo que os vaya a consolar. Pero tal vez os sirvan, como a mí, para valorar la fortuna de haber convivido con Luis.

    “Uno nunca se acostumbra. Por muchas veces que hayas sentido su aliento helado. Por muchas veces que te desbarate el corazón, que te suma en un abismo tan profundo como una amputación. Uno nunca se acostumbra. Tal vez por eso estoy aquí, ante esta hoja en blanco que me culpa de tenerte olvidado, de no llamarte con frecuencia, de no tomar consciencia de que tanto tú como yo somos aves de paso. Y mi dolor no sólo se ciñe a tu pérdida. También se enreda en mi desidia, en mi pereza, en mi olvido. Uno no es consciente de tener como enemigo al tiempo, siempre dispuesto a cercenar el futuro con dentelladas secas y calientes. Uno no sabe, o lo sabe y prefiere obviarlo, que llegará el día que no estará a tu lado la persona a quien tenías tanto que decir. Ya es tarde, Luis, se nos acabó el tiempo. Ya no puedo agradecer tu confianza, la capacidad visionaria para descubrir en mí aptitudes que ni yo mismo conocía. Ya no podré asirme a tus consejos, ni a tu modo de interpretar el mundo. Ya sólo me queda dejarme llevar por tu espíritu, luchar por que siga presente entre nosotros y nos sirva de ejemplo. Éste es tu legado, el mejor que puedes dejarnos una vez asumamos tu ausencia. Caíste compañero de un hachazo invisible y homicida. Tan temprano. Caíste hermano y el dolor, como a nuestro querido Miguel, se me agolpa en el costado y asciende hasta el aliento. Duele amigo no volver a verte y tener que citarte, como el poeta, junto a las aladas almas de las rosas del almendro de nata. Y requerirte esa conversación inconclusa por mi desidia. Porque son tantas las cosas que nos quedan por hablar… Compañero del alma, compañero.”

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